' QUIENES SOMOS - Alta Alella

QUIENES SOMOS

HISTÓRIA

historia

DO Alella

El vino se elabora en Alella desde el tiempo de los romanos, siglo III a.C. Controlado por familias de Barcino, su vino se suministraba incluso, a la Corte de Aragón. En su época de máximo esplendor, siglo XIX hasta mediados del siglo XX se convirtió en el vino y cava preferido de la burguesía barcelonesa, exportándose a América. No obstante, a finales del siglo XIX, su expansión fue interrumpida por la filoxera. Las primeras normativas documentadas de la D.O. Alella, fueron redactadas en 1953, cuando debido a su éxito, su nombre comenzaba a ser utilizado por otras regiones productoras.

Alta Alella

Alta Alella es un proyecto familiar que comenzó a principios de los noventa. El enólogo y emprendedor Josep Maria Pujol-Busquets junto a su mujer Cristina Guillén, que con gran entusiasmo iniciaron esta aventura enológica, adquiriendo la finca Can Genís, de reminiscencias noucentistas, situada en la zona agrícola del Parque Natural Serralada de Marina, entre los Municipios de Alella y Tiana.

En 1991, Alta Alella plantó sus primeras viñas, junto a la variedad tradicional de Alella, Pansa Blanca (Xarel·lo), seguido de una diversidad de variedades, entre las que cabe destacar la olvidada Mataró, que no se cultivaba desde los tiempos de la filoxera. Se construyó la bodega y se reformó la masía.

Trás 10 años, en 2001, ya estaban listos para elaborar sus primeros vinos, fruto de las 6 hectáreas distribuidas en terrazas y laderas. Actualmente, en la DO Alella, Alta Alella cuenta con 25 hectáreas, situadas a una altitud de entre 100 y 250 metros sobre el nivel del mar. Desde sus inicios, toda la producción de Alta Alella se ha basado en la agricultura ecológica certificada, conscientes de la importancia de mantener una biodiversidad y un ecosistema agrícola equilibrados que respeten la flora y fauna autóctonas del entorno. La normativa excluye todo tipo de tratamiento con pesticidas y herbicidas, por lo que muchas de las técnicas utilizadas son ancestrales. La vendimia se realiza de modo manual y tiene una duración aproximada de dos meses, buscando el momento óptimo para la vendimia de cada variedad, mediante un experto y riguroso control de maduración.

En la actualidad, Alta Alella ha llegado a su nivel de consolidación como finca y como marca de calidad, apostando por el enoturismo y la construcción de un centro de recepción de visitas en un entorno vitícola único, ofreciendo a los amantes del vino y del cava, la degustación de sus productos, fruto de una elaboración artesanal y de màxima expresión, entre magníficas vistas del Mar Mediterráneo.

El relevo generacional de Alta Alella está asegurado con las dos hijas: Mireia, Bióloga, Máster en Agricultura Ecológica y Sommelier y Georgina, Farmacéutica y Máster en Nutrición y Salud Pública.

VIÑAS

vinyes
La propiedad ha sido declarada y certificada ecológica desde su origen y no emplean herbicidas, pesticidas, ni insecticidas.

La finca está ubicada a tan sólo dos kilómetros del Mediterráneo, y las viñas están situadas sobre pendientes y terrazas de entre 100 y 250 metros de altitud y sobre suelo de sauló, uno de los factores que más marca a los vinos de Alta Alella. El sauló es un suelo ácido con niveles muy bajos de calcárea activa, poca materia orgánica y baja retención de agua.

Cada variedad está plantada en función de la orientación de la parcela. Así se aprovecha la orientación a poniente con el objetivo de conseguir uva madura y de alta graduación, apta para vinos dulces y tintos; mientras que la orientación a levante se aprovecha para obtener uva más aromática y floral, apta para base de cava y vinos blancos.

Actualmente, Alta Alella controla 60 hectáreas en producción dentro de las DO Alella y DO Cava.

  • 18 hectáreas de Pansa Blanca (Xarel·lo)
  • 8 hectáreas de Macabeu
  • 7 hectáreas de Chardonnay
  • 6 hectáreas de Parellada
  • 5 hectáreas de Mataró
  • 5 hectárea de Garnacha Negra
  • 4 hectáreas de Syrah & PS
  • 4 hectáreas de Pinot Noir
  • 1 hectárea de Sauvignon Blanc
  • 1 hectárea de Cabernet Sauvignon
  • 0,5 hectárea de Pansa Rosada
  • 0,5 hectárea de variedades experimentales

LA BODEGA

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La bodega se diseñó específicamente para microvinificaciones. Los depósitos pequeños nos permiten fermentar cada parcela por separado, permitiéndonos recoger la uva en su punto óptimo de maduración, según cada parcela y variedad. Todos los vinos fermentan a temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable o en barricas nuevas de roble francés o americano.

Todos los trasiegos se realizan por gravedad, evitando así el uso de bombas. Incluso los remontados diarios que se efectúan a lo largo de las maceraciones se llevan a cabo sin bombeos. Se decanta el vino en un contenedor de acero inoxidable colocado debajo del depósito y, con la ayuda de un toro, se vierte el vino por encima de las pieles por la parte superior del depósito. Las maceraciones de vino tinto se realizan mediante la técnica del sombrero sumergido, de esta manera, el sombrero de pieles y pulpa se mantiene por debajo del nivel del vino favoreciendo la extracción.

La duración de las maceraciones varía entre tres y cuatro semanas según cada variedad, parcela y añada. Los vinos tintos efectúan la fermentación maloláctica en barrica, un proceso que exige un poco más de vigilancia, pero que ofrece ventajas significativas en cuanto a la fijación de color y otros elementos polifenólicos. Los vinos blancos y vinos base para cava no realizan la fermentación maloláctica completa, para mantener el máximo de frescor.

En el caso de los cavas, se provoca la segunda fermentación, que tendrá lugar en botella y se somete a una crianza en rima en nuestra bodega entre 20 y 60 meses. Salen a la venta acabados de degollar.